Boudoir no es fotografiar un cuerpo
Para GlowMor Studio, la fotografía Boudoir no consiste simplemente en fotografiar un cuerpo. Consiste en observar, interpretar y encontrar aquello que hace única a la persona que tengo delante. La luz, un gesto, una mirada o incluso un instante de silencio pueden contar mucho más que una pose. Mi trabajo comienza precisamente ahí: intentando descubrir qué quiero expresar de la mujer que estoy fotografiando y transformarlo en una imagen. En GlowMor Studio entiendo el Boudoir como fotografía de autor: íntima, elegante, personal y alejada de fórmulas preestablecidas.

La luz como parte del alma
En GlowMor Studio no se busca una iluminación perfecta en el sentido convencional. Se prefiere observar la luz que existe en el espacio y utilizarla para construir la atmósfera de cada fotografía.
Se trabaja principalmente con luz natural y ambiental, sin imponer una estética idéntica a cada sesión. La luz cambia, la persona cambia y también cambia lo que quiero contar. Para mí, dirigir una sesión no significa encadenar poses. Significa observar. A veces una mirada que se desvía, un movimiento inesperado o una expresión que dura apenas un instante contiene precisamente la fotografía que estaba buscando. Por eso cada sesión es diferente.
No intento que una mujer se parezca a otra que ya he fotografiado. Intento encontrar la imagen que pertenece a la persona que tengo delante.